Natalia Iturregui: “Lo más importante del Cumplimiento es que no puede estar influenciado por otras áreas dentro de la organización”.

Responsable del Área Internacional de Compliance del Grupo Inditex.
"Gobierno corporativo y Compliance"

Especialista en Cumplimiento Normativo y abogada de formación, Natalia Iturregui es actualmente responsable del Área Internacional de Compliance del Grupo Inditex.

Gobierno Corporativo y Compliance: ¿tendencia o necesidad?

Durante su intervención en el CESIS, Natalia Iturregui abordó con profundidad el papel del Compliance en el gobierno corporativo, destacando su transformación de un concepto emergente a un pilar fundamental de las empresas.

Inició su presentación con una reflexión esencial: si cumplir normativas ha sido siempre una obligación, ¿por qué hoy el Compliance ocupa un lugar central en las estrategias empresariales? Según explicó, la clave no es solo cumplir la legislación, sino cómo se cumple. No basta con adherirse a la normativa, sino que el Compliance debe permear la cultura corporativa, reforzar la gobernanza y generar un impacto positivo en la organización.

El auge del Compliance no es un fenómeno aislado. Desde la reforma del Código Penal en 2010, que introdujo la responsabilidad penal de las personas jurídicas, los modelos de cumplimiento se han convertido en salvaguardas esenciales para las empresas. A esto se suman los escándalos de corrupción a nivel global, que han erosionado la confianza pública en las compañías, provocando un cambio de paradigma: hoy las empresas no solo son actores económicos, sino también agentes con una responsabilidad social. Paralelamente, el aumento de regulaciones en diversos sectores ha intensificado la necesidad de fortalecer la gobernanza y optimizar los controles internos.

Cumplimiento normativo y cultura ética corporativa

Más allá de su faceta regulatoria, Natalia Iturregui resaltó que el Compliance equilibra el cumplimiento normativo con la cultura ética corporativa. Su propósito no es únicamente fiscalizador, sino preventivo, buscando integrar un marco que combine normas internas, códigos de conducta, protocolos de seguridad, valores organizacionales, estrategias de gestión de riesgos, transparencia en la toma de decisiones, mecanismos de denuncia y procesos de diligencia debida.

Sin embargo, la complejidad del Compliance radica en que la ética no es un concepto universal. Lo que en un entorno parece sentido común, en otro puede no serlo. Esta variabilidad cultural y la diversidad en las plantillas y modelos de negocio hacen imprescindible la regulación interna. Para ilustrarlo, la expositora recurrió a la Teoría de las Ventanas Rotas, que explica cómo la falta de control y percepción de impunidad pueden generar conductas irregulares. Cuando los empleados sienten que las irregularidades no tienen consecuencias, la tendencia natural es incorporarlas, lo que incrementa el riesgo organizacional.

En este contexto, Iturregui insistió en que el Compliance no debe verse como un instrumento sancionador, sino como una estrategia preventiva para fortalecer la integridad y reducir la exposición a sanciones y conflictos legales.

El modelo de gestión de Compliance: independencia y supervisión

La expositora aclaró que la efectividad del Compliance depende, en gran medida, de su independencia dentro de la organización. El modelo de gestión basado en el tone from the top establece que el liderazgo y la transparencia deben partir de la alta dirección. Desde esta perspectiva, el área de Cumplimiento supervisa la gestión de riesgos y asegura la independencia de la auditoría interna, reportando directamente a los órganos de gobierno. Esta estructura permite evitar interferencias y garantizar que las decisiones en materia de cumplimiento sean objetivas y alineadas con principios éticos.

Además, Iturregui explicó que, aunque no existe una normativa única aplicable a todas las empresas, tampoco hay un modelo estándar de Compliance que funcione para cualquier organización. Cada compañía debe diseñar su propio sistema de cumplimiento adaptado a su sector y operaciones. Este enfoque flexible no solo responde a la diversidad de normativas, sino que también permite una mejor integración del Compliance en la cultura empresarial, asegurando que no se perciba como una carga burocrática, sino como una ventaja competitiva.

El impacto del Compliance en la empresa

A lo largo de su exposición, la docente destacó los beneficios de un sistema de Compliance bien estructurado. Entre ellos, señaló que optimiza el conocimiento sobre el negocio y sus riesgos, mejora procesos internos, reduce la exposición a riesgos reputacionales y fortalece la confianza de inversores y accionistas. Asimismo, disminuye costes al minimizar la posibilidad de litigios y sanciones, al tiempo que refuerza la transparencia y la percepción pública de la empresa.

Compliance en Inditex

Para ilustrar cómo se implementa el Compliance en una organización de gran escala, Iturregui compartió la experiencia de Inditex. La compañía ha desarrollado un sistema de cumplimiento que no solo se ajusta a las normativas más exigentes, sino que también las integra en su propia cultura corporativa. Su modelo de gestión se basa en los principios de respeto, integridad, transparencia y responsabilidad, traducidos en cuatro pilares fundamentales: un Código de Conducta y Prácticas Responsables que define los valores esenciales de la empresa, una Política de Integridad que establece estándares claros de comportamiento, normas específicas para la gestión de conflictos de interés y un Canal Ético que permite reportar irregularidades de forma confidencial y segura.

Con esta exposición, Iturregui dejó en claro que el Compliance no es una moda pasajera ni una simple herramienta regulatoria. En un entorno donde las empresas están sometidas a un creciente escrutinio, aquellas que adopten una gestión ética y transparente estarán mejor preparadas para afrontar los desafíos del futuro.

Juan José Sánchez
Comunicador y alumno de la decimocuarta edición del Curso de Experto en Sostenibilidad e Innovación Social