Natalia Iturregui: “El Compliance es un traje a medida”

Responsable de Compliance Europa del Grupo Inditex.
“Gobierno corporativo y Compliance: binomio esencial para el futuro de las organizaciones”

Explicar el marco regulativo que afecta a las empresas a día de hoy y cómo estas se autorregulan frente a los retos éticos que van surgiendo fue el objetivo de la sesión de Natalia Iturregui al alumnado de la Cátedra el pasado 18 de enero. Abogada y especialista en Cumplimiento Normativo (Compliance), Iturregui es actualmente la responsable de Compliance Europa del Grupo Inditex y miembro de la Secretaría General-Dirección de Cumplimiento Normativo del grupo.

Bajo la promesa de ofrecer un conocimiento básico sin necesidad previa de conocer legislación, Iturregui ofreció a los asistentes una clase dinámica, en la que primó responder a las preguntas de los alumnos y ofrecer ejemplos prácticos que les ayudasen a entender los conceptos. Para ello, dio comienzo a su sesión empezando la casa por los cimientos: “¿a qué os suena Compliance?”. La profesional hizo hincapié en este aspecto a la ética, íntegramente ligada a las personas, a su cultura y a su entorno. El Compliance deja de ser así un conjunto de normas que afectan directamente a la empresa, para ser a su vez una forma de autorregularse basada en los compromisos y estándares éticos que afectan directamente a las personas y que permiten avanzar más allá de lo establecido por las leyes. La ética entra en juego para llegar a un punto de equilibro.

Origen del Compliance y precursores

El cumplimiento de estas leyes ha sido siempre una obligación. “Cuando montas un negocio, siempre estás sujeto a un conjunto de normas; si este cumplimiento ha sido obligatorio siempre, ¿por qué ahora hay más exigencia en este Compliance?”, propuso Iturregui a la clase mientras respondía la pregunta echando un vistazo atrás por el origen del concepto en los últimos diez años.

Estados Unidos fue uno de los precursores de la materia. Después de una primera normativa anticorrupción especialmente dirigida a funcionarios en los años 70 y 80, en 1985 salió a la luz la FCPA, que fue el punto de referencia del Compliance para su desarrollo posterior en todo el mundo. A partir de ello se desarrollaron un conjunto de metodologías de gestión de riesgos y control interno hasta la reforma del código penal, que en España llegó en el año 2010. Desde ese momento, las empresas comienzan a ser responsables penales como sociedades de los actos delictivos que cometa un empleado si se dan una serie de condiciones y, sobre todo, si no han prevenido en todo lo posible los hechos ocurridos. Esta reforma supone un antes y un después en las empresas, que comenzaron a implementar modelos de control y cumplimiento para intentar defenderse de la posible acción de un empleado.

Utilizando el ejemplo de un psicólogo estadounidense, Iturregui explicó de forma sencilla la importancia de cuidar el aspecto de la organización de cara a evitar precisamente comportamientos delictivos. El Compliance está muy ligado a las teorías del comportamiento y la falta de control da una sensación a nivel interno de no castigo. Así es como se entiende también el concepto ‘tone from the top’, aclaró Iturregui, “los niveles jerárquicos más altos deben dar ejemplo”.

Compliance: un traje a medida

Con este contexto teórico ya establecido, la profesional pasó a detallar los entresijos del Compliance y su explicación más directa: “es un traje a medida”, declaró Iturregui. No hay norma que establezca en España cómo una empresa debe crear su modelo de Compliance, y esto ofrece cierta libertad. Y aunque se espera que se cree una regulación a nivel europeo para contar con unas pautas estandarizadas, a día de hoy depende enteramente de la propia empresa. Si esta tiene unos estándares éticos muy altos, deberá crear normas adicionales a las que establezca la ley. Así, el Compliance se podría entender como la suma del cumplimiento y la cultura ética corporativa.

El organigrama del Compliance

Dentro de la normativa interna, los códigos éticos son la cúspide. Son la base a partir de la cual se crean el resto de las políticas de la institución y, a partir de ellos, se deriva en procesos y procedimientos que luego se trasladan a los empleados dependiendo de su perfil. Lo habitual en las empresas, explicó Iturregui, es que haya distintas funciones de cumplimiento especializadas en diferentes materias, como privacidad, protección de datos, ciberseguridad…

¿Dónde se coloca el Compliance dentro de la organización? Esa fue la siguiente pregunta a la que se trató de dar respuesta en el aula. El modelo de las tres líneas dicta que en la cima del organigrama están los órganos de gobierno; después, la dirección con los roles de primera línea y de segunda línea; y en el tercer escalón, los auditores internos, que hacen revisiones y verifican la actividad de los roles y, a su vez, reportan al organismo de gobierno. Los modelos de cumplimiento, más allá de asegurar las leyes, son importantes también para elevar el compromiso ético de la empresa. Esta función mejora y automatiza procesos, previene riesgos reputacionales, mejora la imagen de la empresa, mejora los resultados y atrae inversores y accionistas.

“Compliance no es solo a nivel financiero, los controles pueden ser del propio producto, de la comercialización, de las etiquetas…”, explicó Iturregui. “Cuantos más controles se hayan establecido, cuanta más prevención haya, mejor evitaremos situaciones que no favorecen a la empresa”. Así, este importante concepto dentro de la compañía abarca a todos sus departamentos y tiene enorme relevancia en toda la actividad que desarrolla.

En la última parte de la clase teórica, Natalia quiso indagar en el departamento de Compliance dentro de Inditex. El primer Código de Conducta de la empresa se remonta 23 años atrás y, actualmente, tanto este código ya renovado como las prácticas responsables se encuentran en la cúspide de la pirámide. Sin embargo, Iturregui quiso hacer especial hincapié en los canales de denuncia. Contar con un código ético es la base, pero dar poder a las personas para denunciar aquellas conductas o hechos que van en contra de ello, es esencial.

Para ponerlo en práctica, Natalia propuso dos casos prácticos a la clase para que pudiesen entender en profundidad el funcionamiento de un canal ético como el de Inditex. “A día de hoy sirven para descubrir algunos incumplimientos que en la práctica no siempre se pueden ver” y el alumnado tuvo la oportunidad de entenderlo desarrollando, tal y como se haría en la empresa, dos situaciones diferentes y el proceso a llevar a cabo por los profesionales de la compañía en esta materia.

 

Beatriz Nestar Bueno
Periodista y alumna de la decimotercera edición del Curso de Experto en Sostenibilidad e Innovación Social