Mónica Sánchez: “El reporting también supone un ejercicio estratégico de interrelación del desempeño financiero y no financiero para lograr la sostenibilidad empresarial”

Senior Manager en Strategy Sustainability de Deloitte.
"Interrelación del desempeño financiero y no financiero para lograr la sostenibilidad empresarial"

Con una trayectoria consolidada en el ámbito de la sostenibilidad corporativa, Mónica Sánchez es Senior Manager en Strategy Sustainability de Deloitte. Actualmente, es responsable de la implementación de la Directiva de Información sobre Sostenibilidad Corporativa (CSRD) a nivel nacional y se especializa en estrategias de sostenibilidad para el sector manufacturero.

Interrelación del desempeño financiero y no financiero

Durante su primera participación en el CESIS, Mónica Sánchez expuso el papel clave de la regulación en la transición hacia modelos de negocio sostenibles. La Unión Europea ha convertido la sostenibilidad en un pilar estratégico a través de iniciativas como el Green Deal, impulsando regulaciones cada vez más estrictas para reducir el impacto ambiental de las empresas.

En este contexto, el proceso de descarbonización, con la meta de alcanzar la neutralidad de carbono en 2050, ha llevado a la Comisión Europea a establecer un nuevo objetivo intermedio para 2040. A partir de las conclusiones de la COP28, se han planteado distintos escenarios para reducir las emisiones en los próximos años, reforzando la posición de la UE como referente en sostenibilidad. No obstante, Sánchez subrayó que estas medidas deben complementarse con estrategias que equilibren la transición ecológica y la competitividad empresarial.

La experta también hizo referencia al Informe Draghi, que analiza los desafíos de la economía europea. Según explicó, la sostenibilidad no debe percibirse como un obstáculo para el crecimiento, sino como una oportunidad para generar ventajas competitivas. En este sentido, reformas en el mercado eléctrico, impulso a la innovación y reducción de dependencias estratégicas serán clave para definir el futuro económico del continente.

El reto del reporting: hacia un enfoque integrado

Uno de los puntos centrales de la exposición fue el papel del reporting en la gestión empresarial. Sánchez apuntó que la información no financiera ha cobrado una relevancia inédita, dejando de ser un simple requisito normativo para convertirse en una herramienta clave en la toma de decisiones estratégicas. Con la entrada en vigor de la CSRD, las empresas deberán reportar bajo un marco armonizado desarrollado por el European Financial Reporting Advisory Group (EFRAG), mejorando la transparencia y la comparabilidad de los datos.

Este nuevo marco introduce el concepto de doble materialidad, que exige a las organizaciones evaluar no solo el impacto de sus actividades en el medioambiente y la sociedad, sino también cómo estos factores influyen en su desempeño financiero. Sánchez destacó que este enfoque obliga a repensar la manera en que las empresas gestionan sus riesgos y oportunidades, alineando la sostenibilidad con sus estrategias de negocio.

Para cumplir con este estándar, las compañías deberán reportar en torno a cuatro factores: gobernanza, estrategia, gestión de riesgos y oportunidades, y métricas con objetivos específicos. Este nivel de exigencia no solo requiere una adaptación metodológica, sino también un cambio de mentalidad, ya que las decisiones empresariales estarán cada vez más condicionadas por su impacto ESG.

A su vez, dicho enfoque metodológico propuesto por la EFRAG para la doble materialidad propone una estructura en tres fases. La primera, centrada en el análisis de contexto, permite recopilar información relevante y definir el alcance del reporte. La segunda identifica los impactos, riesgos y oportunidades que afectan a una empresa (IROs)y prioriza las temáticas más significativas para la compañía. Finalmente, la tercera fase integra estos hallazgos con los los marcos de trabajo internos, garantizando coherencia y alineación con la estrategia corporativa.

Más allá del cumplimiento: sostenibilidad como ventaja competitiva

A lo largo de la sesión, Sánchez insistió en que el objetivo del reporting no es únicamente cumplir con la normativa, sino aprovecharlo como una herramienta de transformación empresarial. La integración de la sostenibilidad en el modelo de negocio puede generar beneficios tangibles, como mayor eficiencia operativa, reducción de costos a través de soluciones tecnológicas sostenibles y fortalecimiento de la confianza de los inversores.

Sin embargo, también destacó que la implementación de estas normativas representa un reto, especialmente para aquellas empresas que aún no cuentan con sistemas robustos de recopilación y análisis de datos ESG. A pesar de ello, la CSRD puede servir como un catalizador para que las organizaciones adopten estrategias más sólidas y alineadas con las expectativas del mercado.

En definitiva, las empresas que comprendan la importancia de integrar el desempeño financiero y no financiero en su planificación estratégica no solo minimizarán riesgos, sino que estarán mejor posicionadas para captar oportunidades en un entorno cada vez más regulado y exigente.

Juan José Sánchez
Comunicador y alumno de la decimocuarta edición del Curso de Experto en Sostenibilidad e Innovación Social