María Morell Camacho: “Todo debe ser quirúrgicamente perfecto en Debida Diligencia en Derechos Humanos”.
Área Sostenibilidad Social de la cadena de suministro de Inditex.
"Gestión de una cadena de suministros desde la perspectiva de derechos humanos"
Con más de 15 años de experiencia en China, Madrid y A Coruña, tanto en organismos internacionales como en la empresa privada, Morell suma otros trece años en Inditex, dentro del departamento de sostenibilidad, donde ha focalizado su trabajo en el área de derechos humanos en la cadena de suministro.

Gestión de una cadena de suministro desde una perspectiva de derechos humanos
¿Los derechos humanos han estado siempre presentes en la gestión empresarial o son una incorporación reciente? ¿Constituyen el mínimo exigible o el máximo aspiracional para las empresas?
María Morell inició el segundo taller del CESIS con un desarrollado marco inspirador para interesar al aula, resaltando tres figuras históricas clave en la evolución de los derechos humanos: Ciro el Grande, primer rey de Persia, quien en 539 a.C. liberó a los esclavos de Babilonia; Eleanor Roosevelt, figura clave en la elaboración de la Declaración Universal de los Derechos Humanos; y John Ruggie, profesor de Harvard y Representante Especial de la ONU, responsable de los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos.
En este contexto, cabe destacar que los Principios Ruggie, aprobados en 2011 por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, se basan en tres pilares fundamentales: proteger, respetar y remediar. Aunque este marco no es jurídicamente vinculante, ha establecido un estándar global de referencia para las empresas, sumando responsabilidades adicionales al mero cumplimiento legal. A través de 31 directrices, aborda la protección de los ciudadanos, la responsabilidad empresarial y el acceso a la reparación para las víctimas de abusos.
Hitos recientes en materia de Empresas y DD.HH.
La docente destacó la Conferencia Internacional del Trabajo de 2022, donde la Organización Internacional del Trabajo (OIT) incorporó el establecimiento de un entorno laboral seguro y saludable como el quinto Principio y Derecho Fundamental en el Trabajo. Este se unió a los cuatro principios preexistentes: libertad de asociación y negociación colectiva, eliminación del trabajo forzoso, abolición del trabajo infantil y eliminación de la discriminación laboral.
Asimismo, la Asamblea General de la ONU declaró el 28 de julio de 2022 que todas las personas tienen derecho a un medio ambiente saludable, instando a los Estados a intensificar sus esfuerzos en la lucha contra el cambio climático y la degradación ambiental.
Morell también resaltó la aprobación, en marzo de 2024, de la Directiva sobre Diligencia Debida de las Empresas en Materia de Sostenibilidad (CSDDD o CS3D), cuya entrada en vigor estaba prevista para el 25 de julio del mismo año, abriendo un proceso de dos años para la transposición a la ley nacional.
Esta normativa tiene como objetivo garantizar que las empresas contribuyan al desarrollo sostenible, abordando los efectos adversos sobre los derechos humanos y el medio ambiente en todas sus operaciones, filiales y cadenas de suministro. Además, facilita el acceso a la justicia para las personas afectadas.
Para tales efectos, la CSDDD establece un proceso de diligencia debida dividido en seis etapas: integrar la diligencia en las políticas y sistemas de gestión; identificar y evaluar los impactos adversos; prevenir, mitigar o interrumpir dichos impactos; supervisar y evaluar las medidas adoptadas; comunicar los avances y, finalmente, garantizar la reparación de los daños cuando corresponda.
Factor contribuyente, gran protagonista
Desde esta perspectiva, María Morell destacó el factor contribuyente como un elemento clave que puede agravar vulnerabilidades dentro de la cadena de suministro. Como ejemplo mencionó cómo las presiones empresariales pueden derivar en jornadas laborales excesivas, afectando directamente a las plantillas. Asimismo, enfatizó en que los factores contextuales, como los marcos legales, las prácticas económicas y los eventos externos, también influyen de manera decisiva en el impacto empresarial sobre los derechos humanos.
“Sin dejar a nadie atrás”
El pensamiento rápido podría llevarnos a asumir que los retos en derechos humanos para las empresas se resuelven por la propia legitimidad de su causa. Sin embargo, como señaló Morell durante su sesión, estos desafíos exigen un análisis más profundo y estructurado, que no puede limitarse a declaraciones de principios.
Para abordar este desafío, Morell presentó tres ejes fundamentales: la transición justa, el futuro del trabajo y los derechos humanos en la inteligencia artificial.
En particular, en relación con la transición justa, Morell exploró el tema desde una perspectiva sistémica, reflexionando sobre las pérdidas y ganancias que surgen en este proceso. Cuestionó de manera constante qué hacemos, cómo lo hacemos y a qué costo, subrayando que la verdadera responsabilidad empresarial no radica en alcanzar resultados inmediatos, sino en sostener un compromiso continuo.
Debida diligencia y medición de impacto
Morell resaltó que la debida diligencia implica todas las acciones a disposición de una empresa (desde su capacidad creativa hasta su influencia en la cadena de valor) para prevenir, mitigar y, cuando sea necesario, reparar los impactos negativos. Este proceso debe siempre priorizar el bienestar de las personas, en lugar de centrarse únicamente en la protección de la reputación corporativa.
En cuanto a la medición del impacto, indicó que, ante la limitada disponibilidad de metodologías consolidadas, una de las herramientas más pertinentes es la Teoría del Cambio, impulsada por el Shift Project. Esta metodología permite vincular los resultados orientados a las personas con la estrategia y las operaciones diarias de la empresa, asegurando una integración efectiva de los derechos humanos en la gestión corporativa.
Finalmente, tras un ejercicio práctico que dejó, entre otras conclusiones, la noción de que “la salida” de una empresa de un territorio debe ser el último recurso, María Morell presentó el caso de Inditex. Explicó cómo su cadena de suministro ha sido un motor de transformación, priorizando las áreas de mayor impacto y consolidando su desempeño a través de un enfoque centrado en las personas.
Con esta exposición, Morell reafirmó que la debida diligencia en derechos humanos no es un ejercicio teórico, sino un modelo de gestión basado en la evaluación constante, la acción proactiva y la rendición de cuentas.

