María José Sanzo: «Si no hay alianza, es muy difícil conseguir esa dimensión de innovación social»

Catedrática de Comercialización e Investigación de Mercados de la Universidad de Oviedo.
“Construyendo alianzas entre empresas y Organizaciones No Lucrativas: Un camino hacia la innovación social”.

El pasado miércoles 3 de marzo, los alumnos de la décima edición del CESIS volvieron a la presencialidad de las sesiones tras un mes de ponencias en línea. María José Sanzo Pérez fue la encargada de impartir la sesión “Construyendo alianzas entre empresas y Organizaciones No Lucrativas: Un camino hacia la innovación social”. Una sesión en la que se habló de especialización, de grandes retos, grandes problemas sociales y medioambientales, de los ODS, … pero, sobre todo, de las alianzas o partenariado (entre diferentes sectores: lucrativo y no lucrativo, público y privado…).

Para exponer y explicar la necesidad de alianzas entre sectores, Sanzo mostró al alumnado tres proyectos de innovación social. El primero de la mano de Ecoelce, la filial de ENDESA en Brasil, en colaboración con una ONG local vinculada a la Iglesia y a la Universidad. Desarrollaron el proyecto en una zona de Brasil con un alto índice de robos de material, morosidad y problemas medioambientales derivados de no reciclar, “Organizaron un sistema a través del cual los consumidores podían canjear su factura de la luz por reciclaje de residuos. Podían acudir a puntos móviles, donde los vecinos llevaban la basura y allí la separaban y pesaban y, en función del tipo de residuo que era, se le daba un valor y eso se canjeaba por descuentos en su factura de la luz. Fue un éxito y tuvo mucha repercusión. Se redujeron, de manera espectacular, las tasas de morosidad, los robos, y la falta reciclaje”, expuso Sanzo.

El segundo proyecto tuvo lugar entre la Fundación Ana Bella, la empresa alimentaria Danone y la consultora Momentum. Su finalidad era empoderar a las mujeres que habían sufrido violencia de género. Les dieron formación y después las reinsertaron (durante dos años) en Danone como embajadoras de marca. Y el tercer proyecto, liderado por Danone en colaboración con Grameen Bank, fue Grameen Danone Foods Ltd, que produjo un yogur llamado Shokti Doi con poteínas, vitaminas, hierro, calcio, y otros muchos micronutrientes para suplir los déficits alimentarios de los niños en Bangladesh.

“Pero… ¿qué tienen en común estos proyectos?”, preguntó Sanzo. “Son actividades que van más allá de donar dinero, están vinculadas al negocio central de la empresa. La alianza no forma un papel secundario, sino que forma parte de su modelo de negocio. Van más allá de la mera relación donante-beneficiario. Todos los retos a los que nos enfrentamos son tan graves que ninguno de los sectores (empresas, administración pública, entidades no lucrativas…) por separado pueden hacerles frente sin alianzas. Es importante que haya esa colaboración entre todas o varias partes y que sumen los recursos valiosos de cada una”, expuso la profesora de la Universidad de Oviedo.

Concluyó la primera parte de la sesión explicando las cuatro características para identificar la innovación social: solventar problemas sociales y medioambientales; ser fruto de un proceso colaborativo y participativo; ser sostenible; y, por último, buscar el impacto y la transformación social.

Alianzas

La docente definió las alianzas como “la relación voluntaria y de colaboración entre varias partes en donde todos sus participantes aceptan trabajar juntos para alcanzar un objetivo común o llevar a cabo una tarea concreta y compartir responsabilidades, recursos, competencias, beneficios y riesgos. Si no hay alianza, es muy difícil conseguir esa dimensión de innovación social”. Explicó varios tipos de alianzas y destacó los partenariados estratégicos, en los que la actividad que se desarrolla está más relacionada con la actividad de la empresa. En este tipo de partenariados estratégicos, el papel de la empresa es desarrollar mecanismos de financiación innovadores, invertir estratégicamente en desarrollar capacidades, modelos de negocio inclusivos…

Pero también mencionó los principales problemas de estos acuerdos, como la desconfianza de la ONL en la empresa, los múltiples grupos de interés, el horizonte temporal, costes… por todo ello, explicó Sanzo, «la empresa se enfrenta a retos como desprenderse de los prejuicios de las ONL y valorar sus contribuciones no financieras, además de preservar su independencia. En la otra cara de la moneda, la ONL se enfrenta a desprenderse de los prejuicios sobre las empresas, una mayor transparencia y rendición de cuentas, mayor énfasis en resultados cuantificables y acercarse a la empresa desde una posición de igualdad, conociendo lo que le puede interesar y ofreciéndole un proyecto con valor.

La sesión finalizó con una parte práctica en el que la ponente dividió a la clase en grupos para realizar el proceso de diseño de una alianza entre empresa y ONL: “En este taller vamos a hacer ese viaje en el que la empresa y la entidad no lucrativa tienen que ir acordado y navegando juntos hasta firmar un acuerdo de la colaboración”, concluyó Sanzo.

 

Paula Santos Barbeito
Comunicadora y alumna de la décima edición del Curso de Especialización en Sostenibilidad e Innovación Social.