Compliance y cultura corporativa: más allá del cumplimiento legal, ética empresarial y prevención de delitos
Natalia Iturregui. Responsable del Área Internacional de Compliance del Grupo Inditex.

Natalia Iturregui. Responsable del Área Internacional de Compliance del Grupo Inditex.
Compliance: ¿tendencia o necesidad?
El pasado 26 de enero, el CESIS acogió una sesión formativa sobre compliance y cultura corporativa, impartida por Natalia Iturregui, del área Internacional de Compliance de Inditex. La ponencia planteó una reflexión fundamental: ¿trabajarías en una empresa que cumple estrictamente la ley pero actúa de forma incorrecta?
El compliance ha ganado notable consolidación en las empresas. La forma en que cumplimos importa tanto como tener claro el propósito y el objetivo.
Compliance + Ética + Responsabilidad = Sostenibilidad
La presentación arrancó con una estadística reveladora: el 61 % de los empleados en España confía más en las empresas privadas que en los gobiernos para abordar problemas sociales. Sin embargo, esta confianza viene acompañada de una exigencia creciente: las organizaciones deben ser éticas, responsables y transparentes generar ese sentimiento de pertenencia.
«Cumplir la ley es obligatorio, pero insuficiente”, explicó Iturregui. El compliance moderno no se limita al cumplimiento normativo, sino que implica asumir compromisos adicionales que van desde códigos de conducta hasta políticas de integridad que superan los mínimos legales.
El contexto global del compliance
La función de compliance, aunque relativamente nueva en España, tiene raíces profundas en Estados Unidos. La Foreign Corrupt Practices Act (FCPA) de 1977 estableció los primeros estándares anticorrupción, considerándose «la madre del compliance». Esta normativa buscaba prevenir la corrupción de funcionarios públicos y proteger la competitividad de las empresas estadounidenses evitando sobornos en contratos. Un aspecto notable del sistema estadounidense es que los denunciantes pueden ser recompensados económicamente por el Estado.
Los excesos e incumplimientos analizados en diferentes casos generaron una crisis de confianza que hizo necesario cambiar el rol de la empresa, modificando el concepto de “empresa” para incorporar el vehículo social, no solo económico, fortaleciendo así el sistema de gobernanza.
La crisis financiera de 2008 aceleró la adopción de prácticas de compliance a nivel internacional. En Europa, distintos estados miembros empezaron a inspirarse en la norma estadounidense durante los años 1990. Los años 2000-2010 marcaron una época de mayor control interno, pero fue a partir de 2000 cuando se consolidó la concepción del compliance ligado a la cultura corporativa y ética, y no únicamente al cumplimiento normativo puro.
Un hito crucial fue la Directiva de Whistleblowing de 2019, que obligó a empresas de más de 50 empleados a implementar canales de denuncia internos, consolidando el compliance como función estratégica en las organizaciones. Hasta entonces, estos canales eran voluntarios, implementados por buena voluntad de las empresas.
España: un desarrollo reciente pero significativo
En España, el concepto de compliance es relativamente novedoso:
- 2015: El Código Penal introduce la responsabilidad penal de las personas jurídicas, un cambio revolucionario que permite sancionar penalmente a las empresas, además de a individuos.
- 2018: Extensión del compliance más allá del sector financiero, alcanzando prácticamente a todas las industrias.
- 2019: Implementación obligatoria de canales de denuncia siguiendo la directiva europea.
Un dato impactante presentado durante la sesión: España obtiene 60 puntos sobre 100 en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, lo que subraya la necesidad de seguir trabajando en materia de integridad y transparencia.
Compliance en Inditex: un modelo transversal
Como empresa multinacional presente en 58 países, Inditex enfrenta el desafío de aplicar estándares de compliance en jurisdicciones con normativas muy diferentes. La estrategia del grupo es clara: adoptar el estándar más estricto y aplicarlo de forma uniforme a nivel global.
De esta manera, el departamento de Compliance de Inditex abarca con profundidad áreas tan diversas como:
- Protección de datos personales: Cumplimiento de GDPR y normativas locales.
- Sostenibilidad: Impacto ambiental y social de las operaciones.
- Cumplimiento fiscal: Transparencia tributaria en todas las jurisdicciones.
- Seguridad de la información: Protección de sistemas y datos corporativos.
- Prevención de delitos corporativos: Anticorrupción, antisoborno, competencia.
Herramientas clave del compliance actual
Normativa interna
El código de conducta es un documento de auto-imposición donde las organizaciones reflejan sus propias pautas de actuación. Lo fundamental es que estas pautas pueden ir incluso más allá de lo que exige la normativa, porque a veces la ley resulta insuficiente para los estándares éticos que la empresa desea alcanzar.
Procesos y procedimientos
El código de conducta establece principios generales ideales, pero en el día a día aparecen situaciones grises donde no está claro cómo actuar o existen dudas sobre cuál es la manera más correcta y ética de proceder. Por esta razón, la normativa interna debe complementarse con:
- Procedimientos detallados que desarrollen cada aspecto del código
- Protocolos de actuación para situaciones específicas
- Guías de interpretación para resolver dilemas éticos
- Mecanismos de consulta cuando existan dudas
Código de conducta
Más de 200 políticas y procedimientos complementan el código de conducta de Inditex, estableciendo pautas claras de actuación que, en muchos casos, son más exigentes que la ley. Este código no se limita a reproducir obligaciones legales, sino que incorpora compromisos adicionales voluntarios que la empresa asume.
El código debe ir acompañado de una formación continua que mantenga presentes los principios de integridad de la empresa en la toma decisiones.
Canales éticos
Desde 2019, los canales de denuncia son obligatorios en Europa. Estas herramientas permiten detectar incumplimientos de forma temprana. Durante la sesión se destacó que tras cada formación en compliance se registra un aumento proporcional en las consultas al canal ético, lo que indica mayor concienciación.
Due Diligence
Los procesos de análisis de proveedores y socios comerciales van más allá de verificar su solvencia financiera. Se investigan antecedentes judiciales, vínculos con personas políticamente expuestas y escándalos reputacionales. Se crean perfiles de riesgo utilizando potentes herramientas de metadatos que cruzan información de fuentes públicas y privadas para generar un perfil de riesgo completo del potencial proveedor. Esto permite valorar si esa empresa con la que se va a iniciar un negocio podría exponer en el futuro a la organización a riesgos reputacionales o legales.
Valores y principios
Las organizaciones necesitan valores y principios inquebrantables que sean el ADN de la cultura corporativa. La identificación, prevención y gestión implica detectar los riesgos normativos de la organización, aplicar medidas preventivas adecuadas y actuar de forma eficaz ante posibles incumplimientos para garantizar el cumplimiento legal y la mejora continua.
La transparencia es el valor fundamental que atraviesa todas las herramientas de compliance. Como se afirmó en la sesión, “la transparencia es sinónimo de no ocultar”.
Complementariedad de las herramientas
Estas herramientas no funcionan aisladas, sino que se complementan:
- Los valores definen el «por qué»
- El código de conducta establece el «qué»
- Los procedimientos detallan el «cómo»
- La formación asegura el «entendimiento»
- Los canales éticos permiten la «detección»
- La due diligence garantiza la «prevención»
- La transparencia es el hilo conductor de todo
En el ámbito empresarial es fundamental poder evidenciar y justificar que las cosas se hacen bien. La documentación, los procesos formales y la transparencia permiten demostrar ante cualquier auditoría, autoridad o stakeholder que la empresa actúa con integridad.
Cabe destacar que en las organizaciones podemos disponer de sistemas genéricos, pero lo que nos va a resultar de mayor eficacia es tener sistemas específicos adaptados a la realidad y a los riesgos de la misma.
El modelo de las tres líneas
Iturregui detalló el modelo organizativo del compliance:
- Primera línea: Áreas operativas que ejecutan la actividad empresarial.
- Segunda línea: Funciones de control y supervisión (compliance, protección de datos, seguridad).
- Tercera línea: Auditoría interna, completamente independiente.
Este modelo garantiza controles independientes y una supervisión efectiva de todas las actividades de la organización.
Casos prácticos
Llevando todo ello a una parte más práctica, en la sesión se abordaron dos dilemas éticos fundamentales en el ámbito profesional: la aceptación de regalos e invitaciones y la gestión de conflictos de interés.
En cuanto a regalos e invitaciones profesionales, se analizaron los criterios para evaluar la idoneidad de aceptar obsequios en contextos profesionales, considerando factores como la intencionalidad del donante, el momento de la entrega, el valor económico y la percepción que genera en terceros. Se destacó la importancia de establecer umbrales claros y políticas institucionales.
Por otro lado, en el caso de los conflictos de interés, se exploró cómo las relaciones personales pueden comprometer la objetividad en decisiones profesionales, poniendo en riesgo tanto la integridad del proceso como la reputación de las personas y organizaciones involucradas.
Con todo ello podemos evidenciar que la ética empresarial no se reduce a cumplir normativas, sino a gestionar las apariencias y percepciones que generan nuestras decisiones. Los participantes coincidieron en que los principios de transparencia y abstención son fundamentales: no basta con actuar correctamente, sino que debe evitarse cualquier situación que pueda interpretarse como compromiso de la imparcialidad. La integridad profesional requiere ir más allá de la legalidad formal para preservar la confianza y la credibilidad en las relaciones comerciales.
Beneficios del compliance
Aunque la reducción de sanciones es un beneficio obvio, se destacaron durante la sesión ventajas menos evidentes pero igualmente valiosas:
Protección reputacional
El impacto reputacional de un escándalo puede multiplicarse por 9 o más respecto al coste económico directo de una multa. «Ha habido situaciones que se han viralizado de forma impredecible», señaló Iturregui, recordando casos que alcanzaron dimensiones inesperadas en redes sociales.
Retención y atracción de talento
El 70 % de los empleados cambiaría de empresa si se produjera un escándalo que afectara a su credibilidad. Las nuevas generaciones buscan sentido de pertenencia y valores compartidos, más allá del salario.
Reducción de costes operativos
Los litigios laborales, las asesorías legales y los procesos judiciales prolongados generan costes significativos que un sistema sólido de compliance ayuda a prevenir.
Conclusión
La sesión del CESIS dejó claro que el compliance moderno trasciende el mero cumplimiento legal. Se trata de construir organizaciones:
- Éticas en sus decisiones cotidianas
- Transparentes en sus procesos y relaciones
- Responsables con sus stakeholders
- Sostenibles a largo plazo
Como señaló Iturregui, “no basta con ser bueno, hay que demostrarlo”. En un mundo interconectado donde la información fluye instantáneamente y las expectativas sociales crecen constantemente, las empresas deben ir más allá de lo que exige la ley para ganarse la confianza de empleados, clientes y la sociedad en general. El compliance no es un gasto, sino una inversión en la credibilidad y viabilidad futura de las organizaciones.
Beatriz Caseiro Blanco
Alumna de la decimoquinta edición del Curso de Experto en Sostenibilidad e Innovación Social

