Antonio Abril: “Las funciones primordiales de un Consejo de Administración constituyen una referencia fundamental; si se consideran con rigor, las implicaciones de cumplirlas son profundas y determinantes en cuanto a la exigencia de Buen Gobierno”
Antonio Abril es presidente de la Conferencia de Consejos Sociales y Presidencias de las Universidades Españolas, miembro del Consejo de Universidades de España y presidente del Consejo Social de la Universidade da Coruña. Asimismo, forma parte de la Junta de Gobierno y del Comité de Normas Profesionales del Instituto de Consejeros y Administradores (IC-A). Entre 1989 y 2021, fue Director de Cumplimiento Normativo y Presidente del Comité de Ética de INDITEX.

Antonio Abril fue presentado por la directora de la Cátedra como el principal impulsor del Consejo Social y, sobre todo, como el artífice de la Cátedra Inditex-UDC de Sostenibilidad, cuya existencia se debe a su iniciativa. Desde el primer momento, su pasión por el Buen Gobierno de las instituciones quedó reflejada en la sesión que impartió, abordando con profundidad sus principios fundamentales y su impacto.
Al inicio de su exposición, subrayó que el desarrollo económico y social de un país depende, en gran medida, de contar con instituciones eficaces, sólidas e independientes. Sin confianza en ellas y en quienes las dirigen, el progreso se ve obstaculizado, pues ciudadanos y empresas requieren un entorno institucional predecible que les permita desarrollar sus actividades con seguridad y certidumbre.
Su intervención también destacó la relevancia del Buen Gobierno en la sostenibilidad organizacional y el papel esencial de los Consejos de Administración en garantizar la transparencia y la ética en la gestión corporativa. Insistió en que estas instituciones deben regirse por principios de transparencia, rendición de cuentas, participación y equidad.
Factores clave en la evolución del Buen Gobierno
En este contexto, Abril señaló cómo los criterios ESG han transformado el panorama empresarial. Aunque la «G» de gobernanza puede parecer más abstracta en comparación con la «E» y la «S», su importancia es indiscutible. Explicó con claridad que el Buen Gobierno no solo responde a exigencias normativas, sino que se ha convertido en un pilar estratégico para mitigar riesgos y consolidar la sostenibilidad empresarial. Desde un enfoque legal, además, recordó que, desde la reforma del Código Penal en 2010, la responsabilidad penal de las empresas ha impulsado la implementación de sistemas de compliance como mecanismos esenciales de protección.
A lo largo de su análisis, el docente examinó los elementos que han condicionado la evolución del Buen Gobierno en el siglo XXI. Resaltó que el cambio en los valores sociales ha traído consigo una creciente sensibilidad hacia la ética, los derechos humanos y la sostenibilidad ambiental. Además, destacó que una regulación más estricta ha sido implementada para evitar escándalos empresariales y garantizar la transparencia. Por otro lado, la globalización y la transformación digital han intensificado la interconectividad de los mercados, lo que exige una mayor adaptabilidad a nuevas realidades regulatorias y sociales.
El mercado financiero y los consumidores han jugado un rol crucial en este proceso. Por un lado, los inversores institucionales priorizan la sostenibilidad como criterio fundamental, mientras que los consumidores exigen prácticas empresariales responsables. Asimismo, la sociedad civil, a través de ONG y entidades del tercer sector, ha promovido una gobernanza más equilibrada y colaborativa.
Principios esenciales para un Consejo de Administración eficaz
En relación con el ámbito empresarial, siguiendo las directrices del Instituto de Consejeros-Administradores (IC-A), Antonio Abril explicó cómo las empresas evolucionan desde estructuras familiares hasta modelos más profesionalizados, incorporando consejos asesores y de administración. Subrayó que la adopción de buenas prácticas de gobernanza facilita la apertura a nuevos accionistas y fortalece la sostenibilidad a largo plazo, especialmente en las pymes.
Según explicó Abril, un Consejo de Administración eficaz debe desempeñar un papel de liderazgo claro dentro de la empresa, estableciendo una visión estratégica que oriente sus acciones a largo plazo. Su responsabilidad no se limita solo a definir esta estrategia, sino también a supervisar su correcta ejecución, garantizando que se cumplan los objetivos corporativos con coherencia y rigor.
La transparencia es otro pilar fundamental en la gestión de un Consejo de Administración. Rendir cuentas de forma clara y accesible no solo fortalece la confianza de los grupos de interés, sino que también fomenta una cultura organizativa basada en la responsabilidad y la integridad.
Otro aspecto clave que destacó fue la composición del Consejo, ya que su eficacia depende en gran medida de la diversidad y cualificación de sus miembros. Para garantizar un equilibrio adecuado, es esencial contar con perfiles diversos y cualificados, combinando consejeros independientes y ejecutivos.
En este punto, el docente enfatizó la importancia de mantener un equilibrio en la composición de los Consejos de Administración, recomendando que al menos el 50% de sus miembros sean consejeros independientes y que estos presidan las comisiones clave.
Claves: el Buen Gobierno como ventaja estratégica
Para cerrar su intervención, abordó la modernización de la gobernanza universitaria, defendiendo un rol más activo de los Consejos Sociales en la representación de la sociedad y en la alineación de la gestión universitaria con las necesidades del entorno.
No obstante, reconoció las resistencias derivadas de la autonomía universitaria, lo que ha generado un status quo de representación difícil de transformar. Así, la autonomía operativa, limitada por el derecho público, crea subtemas de interesante debate, como lo puede ser la gobernanza misma de la ciencia pública en España.
Finalmente, Antonio Abril enfatizó que el Buen Gobierno trasciende el mero cumplimiento normativo. Su correcta implementación no solo evita sanciones, sino que también aporta una ventaja competitiva y genera valor real a largo plazo. Concluyó con una reflexión sobre el papel de cada individuo en la mejora de las instituciones, recordando que el buen gobierno no es solo responsabilidad de quienes ostentan el poder, sino de toda la sociedad, que debe involucrarse activamente en su fortalecimiento. Sin duda, un testigo para toda la audiencia del CESIS.
Juan José Sánchez
Comunicador y alumno de la decimocuarta edición del Curso de Experto en Sostenibilidad e Innovación Social

